Todo empezó una tarde de octubre, en una cafetería donde Georgina no planeaba quedarse más de media hora. Una conversación casual se alargó hasta que cerraron el local, y desde entonces no han dejado de encontrar razones para seguir hablando. Tres años después, bajo un cielo lleno de estrellas, Kevin hizo la pregunta que cambiaría todo — y ella, sin dudarlo un segundo, dijo que sí.
Georgina & Kevin